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Ene 15, 2016 Jesús Alonso ¿A DÓNDE VAS?, INTERNACIONAL 0
¿Has decidido hacer un safari y no sabes por dónde empezar? En Travel Report te decimos cómo. Aquí, el ABC para hacer un Safari por Kenia, África.
De julio a septiembre es una apuesta segura
Temporada alta: julio a septiembre, diciembre a febrero.
Temporadas bajas: marzo a junio, octubre a diciembre.
Igual que en otros destinos, las temporadas turísticas no se definen solo por los periodos vacacionales, sino también por el clima. Pero la diferencia entre Kenia y otros destinos es que aquí no es solo una cuestión de llevar ropa fresca o de abrigo. El clima condiciona los ciclos naturales de la fauna y la elección de la época oportuna puede marcar la diferencia entre ver las especies de animales más relevantes y las grandes manadas de herbívoros, o no.
Kenya posee dos estaciones húmedas, las lluvias largas (marzo a junio) y las lluvias cortas (octubre a diciembre). La influencia de las lluvias afecta sobre todo a la gran migración en Masai Mara. Las manadas de ñus del ecosistema Serengeti-Mara emigran de forma cíclica entre Masai Mara y el Serengeti tanzano. Los ñus, juntos con las cebras y otros herbívoros, llegan a Masai Mara en julio después de las lluvias largas, en busca de los pastos jóvenes y ricos en sales. Así, Masai Mara es un hervidero de fauna durante el verano boreal.
En tiempos secos, las charcas estacionales desaparecen y los animales tienen que buscar las fuentes permanentes de agua, por lo que es más fácil observar reuniones de fauna alrededor de unos pocos abrevaderos.
En enero y febrero el tiempo es generalmente más seco y cálido. Estos meses pueden ser una buena elección, pero pasarás más calor, y si quieres observar la migración no debes perderte el Serengeti, donde las hembras de los ñus estarán pariendo a cientos de miles de nuevos terneros.
Una apuesta segura es octubre. Tanto los precios como las lluvias tienden a moderarse, los parques están menos abarrotados y presenciarás la primavera africana en toda su gloria, con las verdes llanuras floreciendo en un estallido violento de pinceladas multicolor.
En Kenya puedes conducir por cualquier lugar, pero hazlo con extremo cuidado. Conducir uno mismo tiene ventajas e inconvenientes.
Ventajas:
La sensación de libertad no tiene parangón. Y esto es, en esencia, de lo que trata el safari.
Viajarás a tu propio ritmo, pararás donde te apetezca y no lo harás donde no te interese. Podrás pasar todo el día recorriendo los parques sin tener que pagar extras.
Inconvenientes:
Quizá te pierdas algún animal. Los conductores profesionales llevan radio para compartir los avistamientos con sus colegas. Tú no.
No serás el tipo más popular de la ciudad. Para las autoridades de turismo eres una oveja descarriada, para las compañías de
safaris eres una amenaza para el negocio, e incluso los conductores profesionales te acusarán de ‘robarles el trabajo’.
Sí, sufrirás pinchazos y averías. Pero esto añade picante al safari, siempre que estés preparado para tales eventualidades.
Primero, necesitas un vehículo. Recuerda llevar tu permiso de conducir, mapas, GPS y teléfono móvil. Trata por todos los medios de conseguir un 4×4 con marchas reductoras. Si nunca has utilizado esto, pide al personal de la compañía de alquiler que te lo explique. Siempre que sea posible, pide un coche con trampilla en el techo para observar animales.
En cuanto a dónde alquilar el vehículo, en Kenya encontrarás grandes multinacionales como Avis o Europcar. Los precios para alquilar un 4×4 de entre cinco y ocho plazas (Mitsubishi Pajero, Toyota Land Cruiser o Land Rover Discovery) son normalmente muy altos, en el rango de 15.000-20.000 chelines kenianos al día con kilometraje ilimitado. Un coche más pequeño para 2-4 ocupantes, tipo Suzuki, cuesta hasta 10.000 chelines al día. Estas tarifas no incluyen seguros.
Las pequeñas compañías locales pueden ser muy fiables y una mejor apuesta que las grandes marcas.
Además, comprueba que tu vehículo va equipado con gato y llave para tuercas. Invierte algunos minutos en aprender cómo usarlos para cambiar una rueda, ya que necesitarás estos conocimientos. Ten en cuenta que las carreteras en Kenya son duras y que normalmente cada rueda ya ha sido reparada varias veces.
En Kenya se circula por la izquierda, como en muchas antiguas colonias británicas. Si nunca lo has hecho, no te preocupes, te acostumbrarás pronto. Los pedales y las marchas no están simétricamente colocados, sino que mantienen la misma
posición que ya conoces. Solo tienes que cambiar tu imagen mental del coche, ya que la mayor parte del volumen estará a tu izquierda.
Parque Nacional del Lago Nakuru.
La circulación en los parques está permitida solo durante las horas diurnas, normalmente de 6 de la mañana a 7 de la tarde. Si sufres un pinchazo, cambia la rueda y busca un lugar donde reparar el neumático dañado lo antes posible. Muchos lodges en los parques cuentan con un taller mecánico. Si tu lodge no lo tiene, consulta con el personal o con los rangers del parque.
Si sufres una avería que no puedes reparar por ti mismo en un lugar solitario, mantén la calma. Utiliza tu teléfono móvil para llamar a tu compañía de alquiler y ellos te instruirán sobre el modo de proceder.
Asegúrate de viajar siempre con el depósito de combustible lleno, ya que en las carreteras solo hay gasolineras en las ciudades o poblaciones importantes. En algunos lodges hay un surtidor de combustible, pregunta al personal de tu lodge y te ayudarán.
Esta es la opción más popular para quienes prefieren evitar preocupaciones
Disponer de un vehículo con conductor es una opción que habitualmente va asociada a la contratación de un paquete completo de safari. Si compras tu viaje en tu agencia local, tu reserva se transferirá a uno de los operadores de safaris in situ que reciben visitantes de varias agencias, por lo que posiblemente compartirás safari con otras personas que quizá hayan comprado su viaje en una agencia distinta, y tal vez a unprecio diferente. Se te asignará un conductor keniano que hable español (pero no necesariamente bien).
Si quieres un safari privado solo para tu grupo, con vehículo y conductor en exclusividad, e incluso con un itinerario personalizado, esta opción también está disponible en algunas agencias de safaris, y las hay específicamente dirigidas al turismo español. Sin embargo, los precios son más elevados que en un safari estándar.
Ventajas:
No tienes que preocuparte de conducir, ni por los eventuales pinchazos o averías; los conductores locales entienden de mecánica.
Los conductores conocen a la perfección los parques y las carreteras, así que nunca te perderás.
Tendrás las mayores oportunidades de ver todos los animales, incluyendo los ‘Big Five’. Los conductores conocen los lugares adecuados para buscar las distintas especies y mantienen contacto por radio con otros colegas para compartir sus avistamientos.
Inconvenientes:
No tendrás libertad de movimientos. No podrás elegir tu propio ritmo ni tus propios planes, y pararás en las ‘curio shops’ o tiendas de souvenirs, quieras o no.
Para el conductor, más animales significan mayores propinas, así que no podrás disfrutar de todo el tiempo que quieras observando cómo retoza ese leopardo en el árbol. Tan pronto como termines de tomar la foto, pisará el acelerador.
Los conductores y guías tienen sus horarios de trabajo. El precio que pagues incluirá dos ‘game drives’ o safaris al día, uno al amanecer y otro al atardecer, y tal vez un tercero a mediodía. El resto del tiempo estarás ‘preso’ en el lodge sin posibilidad de moverte. Si quieres algún extra o un safari de día completo, deberás pagarlo por separado, pero incluso en este caso puede que no se te conceda esta opción a menos que lo hayas acordado previamente. Los lodges suelen tener sus propios vehículos para ofrecer safaris extra, pero a precios muy elevados.
No puedes depender de esto para un safari
El visado es obligatorio para españoles e hispanoamericanos
Hay diferentes tipos de visados. Los principales son los siguientes:
Entrada única: válido para la mayor parte de los casos. Te permite entrar en Kenya una vez, y reentrar desde otros países esteafricanos (Tanzania, Uganda, Ruanda y Burundi). Es válido por tres meses. Precio del visado de entrada única: 50 dólares / 40 euros.
Entrada múltiple: te permite entrar varias veces en Kenya por un periodo de hasta un año. Precio del visado de entrada múltiple: 100 dólares / 100 euros.
Tránsito: si tienes un vuelo de conexión en Kenya y quieres entrar en el país durante tu estancia; por ejemplo, si tienes una escala de una noche. No necesitas visado si no abandonas el aeropuerto. Válido por tres días. Precio del visado de tránsito: 20 dólares / 20 euros.
Los visados pueden obtenerse directamente a la entrada, excepto en el caso de ciudadanos de algunos países (ninguno de ellos de habla hispana) que obligatoriamente deben solicitarlo por anticipado.
Es recomendable llevar dólares, pero comprueba el año de emisión de los billetes
La moneda nacional de Kenya es el chelín keniano (Ksh o KES). Cada chelín se divide en 100 céntimos. El cambio suele estar en torno a 110 chelines por euro y 85 chelines por dólar.
Muchos viajeros prefieren no cambiar dinero, sino retirar efectivo en moneda local utilizando los cajeros automáticos, por ejemplo en el propio aeropuerto. Sin embargo, es recomendable llevar algo de dinero por si no encuentras un cajero o no acepta tu tarjeta. Como en cualquier otro lugar, podrás cambiar moneda en aeropuertos, bancos y hoteles (en estos últimos se te podría aplicar un límite de 100 dólares por operación). El cambio más favorable suele encontrarse en las oficinas de cambio de divisas en el centro de Nairobi.
En Kenya no se aceptan los billetes de dólar de series anteriores al año 2000. En principio, los extranjeros deben pagar las tarifas de entrada a los parques y reservas en dólares de EEUU. Si pides una conversión a chelines, perderás dinero. Y no confíes en el euro: es muy probable que te apliquen un cambio de 1/1 con el
Nairobi dispone de algunos establecimientos de máxima categoría
Como cualquier otra gran capital del mundo, Nairobi cuenta con una rica y variada oferta de alojamientos. Si viajas con un paquete de agencia, probablemente no pasarás más de una noche en la ciudad, y te alojarás en uno de los hoteles de grandes cadenas, todos ellos con buenos estándares de calidad. Afortunadamente, los bloques masivos de hormigón, metal y vidrio tan extendidos en el mundo occidental son raros en Kenya y solo se encuentran en el centro de Nairobi, donde son utilizados mayoritariamente por viajeros de negocios.
Algunos hoteles de Nairobi son parte de la historia colonial de Kenya, como el tremendamente soso Sarova Stanley, uno de los principales ‘cinco estrellas’ donde nada parece recordar al hotel de lujo más antiguo de la ciudad, fundado en 1902. Una mejor evolución siguió The Norfolk, ahora perteneciente al grupo Fairmont. Inaugurado en 1904 y semioculto en un emplazamiento tranquilo en el corazón de Nairobi, sus remodelaciones han respetado el estilo tudor original y el encanto anglokeniano.
Lejos de las grandes ciudades, los alojamientos de primera categoría adoptan un concepto diferente en forma de lodges de safari y tented camps, pero apenas existen hoteles de calidad.
Las principales cadenas de hoteles y lodges en Kenya son Serena, Sarova y Sopa. Los grupos internacionales como Fairmont, Intercontinental, Hilton o Crowne Plaza tienen su cuota, a menudo a través de la adquisición de hoteles ya existentes, que en Kenya cambian de manos con bastante frecuencia.
Algunos lodges kenianos tienen un tipo especial de régimen. Son los lodges de montaña, como Treetops y The Ark, ambos en el Parque Nacional de Aberdare. Originalmente construidos
como miradores de fauna junto a una charca, están concebidos para pasar la noche observando los animales que llegan atraídos por el agua, los charcos de barro y la sal esparcida en el suelo por los empleados. Si prefieres dormir, las pequeñas habitaciones están equipadas con un zumbador que sonará si aparece algún animal inusual, sobre todo grandes felinos y rinocerontes. Pero no te preocupes, puedes apagar el zumbador si aún prefieres dormir. Debido a lo reducido de las habitaciones y las instalaciones, el equipaje se restringe a un bulto de mano por persona. El resto de maletas permanecen durante la noche en el hotel de base fuera del parque.
Si es tu caso, no temas. Los tented camps son el máximo lujo en un safari. Son similares a los lodges en el concepto, pero no se duerme en cabañas o bungalós, sino en enormes tiendas de lienzo fijadas sobre postes de madera y que recrean el ambiente de los antiguos safaris clásicos de los grandes cazadores blancos. Las tiendas disponen de dormitorio, baño completo y a veces incluso un salón. Más que tiendas, son en realidad soberbias suites estilo chalet, pero con paredes de tela. La mayoría son permanentes, pero algunos solo se montan para la temporada alta.
Para quienes viajan a Kenya, la única vacuna obligatoria es la de la fiebre amarilla (no requerida para bebés menores de un año), pero es un requisito solo para viajeros procedentes de zonas de alto riesgo, que a grandes rasgos incluyen toda la franja media de África desde la línea subsahariana hasta Angola-Congo-Tanzania, y Suramérica desde el canal de Panamá exceptuando el Cono Sur
Más allá de esto, los servicios de sanidad del viajero de la mayoría de los países, incluida España, recomiendan como mínimo vacunarse contra tétanos, difteria, tifus, poliomielitis y hepatitis A y B. Para viajeros de riesgo, por ejemplo cooperantes en barriadas o campos de refugiados, deben añadirse la meningitis meningocócica y el cólera.
El paludismo o malaria es una enfermedad grave transmitida por la picadura del mosquito ‘Anopheles’ infectado por una de las cuatro especies del parásito ‘Plasmodium’. El ‘Plasmodium falciparum’, el más prevalente en África, es también el más letal.
Es aconsejable contar con alguna protección contra las picaduras de mosquito entre el atardecer y el amanecer. Vístete con pantalones largos y manga larga y utiliza un repelente de mosquitos que contenga entre un 35 y un 50% de N,N-dietil-m-toluamida (DEET), que ha sido la opción preferida durante más de 50 años. Los repelentes basados en DEET deben reaplicarse cada 4-6 horas.
Otros repelentes están basados en dimetilftalato (DMP), que debe utilizarse al menos a una concentración del 40%. Para los niños mayores de 30 meses y menores de 10 años, es aconsejable usar repelentes basados en etilhexanodiol (EHD). Otros repelentes de probada eficacia son el Mosiguard™ (extracto de eucalipto limón, no apto para niños menores de tres años) y el Aután™ (Icaridina/Picaridina/Bayrepel). Los repelentes se administran en loción, crema, aerosol o ‘stick’.
Es conveniente disponer de un seguro médico que cubra los gastos de transporte en ambulancia, hospitalización y repatriación. Si viajas con un paquete de agencia, deberías
obtener un seguro incluido en el precio total de tu viaje. En otro caso deberás contratar un seguro por tu cuenta. Asegúrate de leer todas las estipulaciones: algunas situaciones a las que te verás expuesto en Kenya podrían estar fuera de cobertura por considerarse “prácticas peligrosas”.
Bebe solo agua embotellada y no te bañes en agua dulce a no ser que sepas lo que haces
En general, el agua corriente no es potable en Kenya salvo en Nairobi y Mombasa. La Compañía de Agua y Alcantarillado de la Ciudad de Nairobi (NCWSC), en su página web, asegura que “el agua de NCWSC es segura para el consumo”. Aún así, muchos turistas prefieren ceñirse al agua embotellada, que es la única opción fuera de las dos grandes ciudades.
Algunos parásitos acuáticos penetran a través de la piel, como el esquistosoma (también llamado bilharzia, en la imagen), un gusano platelminto que utiliza un caracol de agua dulce como hospedador intermedio y que causa la esquistosomiasis o bilharziasis, la segunda enfermedad parasitaria más devastadora del mundo después de la malaria, según el CDC.
Desconfía de las aguas en apariencia cristalinas, y no te bañes aunque los lugareños lo hagan. Tampoco camines sobre el barro con los pies descalzos o con sandalias. Las piscinas en los lodges son seguras.
Además de las pastillas contra la malaria y los repelentes de insectos, tu kit de primeros auxilios debería incluir un termómetro, algunos antisépticos , agua oxigenada y/o alcohol, analgésico con paracetamol, ibuprofeno, aspirina, un antiácido, un
antidiarreico, solución salina, una pomada para las quemaduras y un remedio para las picaduras de insectos como el After Bite, además de materiales de curación como vendas, gasas y algodón.
Nairobi ha sido conocida popularmente por los europeos como ‘Nairobbery’ (“Nai-robo”) desde hace décadas. Algunas fuentes indican que los índices rampantes de delincuencia se han moderado en cierta medida en los últimos años, pero no es razón suficiente para bajar la guardia.
Registrate en la embajada de Kenia. Cuando camines por Nairobi, nunca lleves contigo grandes cantidades de dinero ni joyas u otros objetos de valor. Deja tu documentación en la caja fuerte del hotel y no hagas ostentación de un equipo fotográfico caro o de un teléfono móvil sofisticado. Evita llevar mochilas a la espalda o bolsos. Esconde tu dinero y documentos en una cartera dentro de la ropa. Procura moverte en grupo y nunca salgas a pasear de noche, ni siquiera por zonas concurridas. Tampoco camines por lugares solitarios o barriadas.
Al conducir por Nairobi, mantén las ventanillas cerradas y las puertas bloqueadas. Nunca dejes objetos de ninguna clase dentro del coche.
Si sales a cenar, toma un coche, mejor un taxi. Pídelo al personal del hotel o del restaurante, y acuerda el precio de antemano.
En caso de robo, llama al 999 o 112 (números de emergencia) o dirígete directamente a una comisaría de policía, ya que si te roban el pasaporte necesitarás una copia de la denuncia para obtener uno nuevo.
En Kenya se producen asaltos; actúa con prudencia
La seguridad en las carreteras ha sido siempre una preocupación en Kenya. Ocasionalmente se producen asaltos, sobre todo de noche, pero no exclusivamente. Evita conducir de noche, incluso por zonas pobladas. Esta recomendación se refiere tanto a la seguridad como a la siniestralidad. Recuerda que los índices de accidentes son muy altos en Kenya, y conducir de noche es siempre más peligroso porque los vehículos no están en condiciones y los conductores de camiones no duermen lo que deberían.
Nunca viajes a Turkana o Marsabit por tu propia cuenta, ni siquiera en un grupo pequeño. Estas regiones solo deben atravesarse en convoys con vehículos de apoyo.
El furtivismo aún es un problema
No presumas que estás completamente a salvo por el hecho de encontrarte dentro de los límites de un parque nacional o reserva. La mayoría de los parques no están vallados, y la caza furtiva aún está muy presente en Kenya, como en el resto de países de safaris.
Históricamente, los ataques relacionados con el furtivismo se han producido sobre todo en Meru, Tsavo, Masai Mara y Samburu/Buffalo Springs/Shaba. Los furtivos vagan en busca de presas, ya sean animales o humanas. Un caso tristemente famoso tuvo lugar en Samburu, donde los propios rangers del parque estuvieron implicados en los asaltos. Por fortuna fue un caso aislado y la policía reaccionó con rapidez. Masai Mara también parece ahora relativamente seguro.
La carretera de Amboseli a Tsavo Oeste a través de Oloitokitok fue muy problemática hace algunos años. El Kenya Wildlife Service respondió ofreciendo un servicio gratuito de escolta armada, y la medida fue eficaz.
El Parque Nacional de Meru, durante largo tiempo dominado por los furtivos, ha mejorado mucho en seguridad, lo que nos permite disfrutar de uno de los lugares más bellos del país.
Los ataques islamistas son actualmente la amenaza más seria a la seguridad en Kenya
Un problema añadido a la situación de inseguridad de Kenya es el reciente surgimiento de grupos terroristas ligados a al-Qaeda, principalmente la rama somalí al-Shabaab, que intensificó sus ataques en territorio keniano después de que el ejército de Kenya invadiera el sur de Somalia para estrechar el cerco en torno a esta organización. Los islamistas han hecho estallar bombas en lugares públicos por todo el país, incluyendo Nairobi y Mombasa. Actualmente esta es sin duda la amenaza más seria a la seguridad en Kenya, y en algunos casos los objetivos específicos son turistas o cooperantes extranjeros.
Las fuerzas de seguridad suelen ser atentas con el turismo, pero la corrupción está generalizada
En mi propia experiencia, la policía keniana es amable y atenta con los extranjeros. Tal vez escuches otras opiniones contrarias. Pero cuando en un país el turismo genera en torno a un 10% del PIB, instruir a las fuerzas de seguridad en un comportamiento impecable con los turistas se convierte casi en una política de
estado. Lo que no impide que siempre surja alguna oveja negra, pero en general conducirás a través de los controles de carretera sin ser molestado, y puedes contar con los agentes de policía si necesitas ayuda.
Las especialidades locales son muy básicas, exceptuando la cocina swahili de raíz india y árabe
En general, no esperes que tu safari sea una delicia gastronómica. Kenya es un país sobresaliente en muchos otros aspectos, pero no en la comida. La cocina africana de raíz bantú es bastante básica tanto en ingredientes como en elaboración, con solo unos acordes comunes que se repiten una y otra vez. Solo la gastronomía swahili, originada en la costa pero extendida por el resto del país, es algo más sofisticada y despliega su propia personalidad con una fusión de influencias árabes e hindúes adaptada a las materias primas locales. La contribución europea también es abundante, sobre todo los gustos británicos.
Café, té y cerveza son las más usuales
Tusker beer logo. Davykamanzi/Wikipedia Kenya produce café y té, ambos excelentes. Como en toda antigua colonia británica, el té, o chai en swahili, es una bebida básica y uno de los principales productos de exportación. Se cultiva en las tierras altas y suele servirse con leche y azúcar. Si prefieres café, pide un kahawa. El café keniano es muy apreciado y se consume en todo el mundo. Por defecto se sirve con leche.
La cerveza es la bebida nacional, sobre todo la marca Tusker con su elefante en la etiqueta que se ha convertido casi en un emblema del propio país. Es una ‘pale lager’ y se consume fría, normalmente en botellas de medio litro. Otra marca popular es White Cap, perteneciente a la misma compañía, East African Breweries Limited.
Los vinos que se sirven en los restaurantes son principalmente surafricanos, europeos o estadounidenses. En la región del lago Naivasha existen algunos viñedos con los que se elabora un vino blanco razonable, pero el tinto local es terrible.
La mayoría de los objetos típicos que encontrarás están especialmente fabricados para el turismo
En las tiendas y mercadillos de Kenya encontrarás objetos de todo tipo que guardarás como bonitos recuerdos de tu viaje. Los artículos que encontrarás en la mayor parte de las tiendas dedicadas al turismo no son auténticos, en el sentido de que son imitaciones producidas en serie, pero de todos modos son decorativos.
El horario estándar de los comercios es de 9 de la mañana a 5 y media de la tarde, de lunes a viernes, cerrando a mediodía de 1 a 2. Los sábados, las tiendas están abiertas de 9 de la mañana a 1 y media de la tarde. Las tiendas de los lodges suelen adaptar su horario de apertura a los momentos del día en que los huéspedes permanecen en las instalaciones.
En general, los precios de los artículos turísticos son altos. Los mejores precios son los de las tiendas del aeropuerto y las vendedoras ambulantes en las puertas de entrada a los parques, sobre todo las mujeres maasais en la Sekenani Gate de Masai Mara. Las tiendas de los lodges y algunos mercadillos también tienen precios razonables. Los precios son más altos en los hoteles y tiendas de Nairobi y, sobre todo, en las dukas o curio shops de la carretera. Si viajas en grupo organizado no te
librarás de la parada en estas tiendas, pero ten presente que los precios son en general más altos que en otros lugares.
La negociación de precios y el intercambio son prácticas habituales
El regateo es muy frecuente en Kenya, sobre todo en los mercadillos y curio shops o dukas de la carretera. Comienza ofreciendo el 50% de lo que estás dispuesto a pagar y trata de no mostrar entusiasmo.
El trueque o intercambio de objetos es todavía una forma frecuente de comercio, especialmente en lugares como gasolineras o puertas de acceso a los parques, aunque también puede ser parte del regateo en las dukas de carretera. Puede intercambiarse casi cualquier cosa, desde bolígrafos, mecheros, sombreros, bandanas o monedas, hasta viejos teléfonos móviles liberados.
Los artículos fabricados con partes de animales están terminantemente prohibidos
Realmente no te interesa comprar drogas en Kenya. La posesión y el consumo de cualquier droga, incluida la marihuana o el hachís, es un delito severamente castigado.
Antiguamente, cuando la caza era legal en Kenya, eran muy populares los objetos fabricados con partes de animales: pieles de cebra, garras de león, huevos de avestruz, artículos de marfil, patas de elefante convertidas en ceniceros y otras lindezas del mismo estilo. Afortunadamente, todo este ultrajante comercio está hoy estrictamente prohibido.
Elige el tipo de bultos que te resulte más cómodo, pero evita las maletas caras y ostentosas
Cada persona tiene un tipo correcto de bultos de viaje por motivos que solo él o ella comprende. Pero con independencia de lo que otros te cuenten o traten de venderte, no existe LA maleta, mochila o bolsa perfecta para el safari. Simplemente ten en cuenta los siguientes consejos:
Normalmente no necesitarás una mochila a menos que viajes a pie, en bicicleta o en transporte público. En un safari estándar viajarás en un minivan o 4×4, y de hecho a la mayoría de los parques nacionales no se puede acceder sin un vehículo (excepto el Monte Kenya). Si planeas acampar, debes llevar tu coche contigo hasta el camping. Incluso si piensas hacer algo de senderismo, habitualmente tendrás la oportunidad de dejar la mayoría de tu equipaje en el lodge donde te hayas alojado antes.
Las carreteras de Kenya son polvorientas, y el polvo se mete en todas partes. Los conductores de safaris suelen llevar mantas para proteger los equipajes, pero esta es una buena razón para no llevar maletas caras y delicadas. Si conduces por cuenta propia, no olvides llevar un par de viejas mantas o sábanas.
Otro motivo para evitar las maletas ostentosas o de marca es que pueden resultar demasiado tentadoras para cualquiera que se pregunte qué habrá dentro. Esta puede ser una norma general para cualquier viaje, pero Kenya padece altas tasas de delincuencia.
Si te alojas en alguno de los lodges de montaña, como Treetops o The Ark en el Parque Nacional de Aberdare, debes saber que estos establecimientos tienen un régimen especial. Tu equipaje se quedará en el hotel de base (Outspan para Treetops y Aberdare Country Club para The Ark) y solo se te permitirá subir con una bolsa de mano o mochila por persona, así que recuerda llevar algún bulto pequeño para este fin.
Como viajero experimentado, hace algunos años decidí no gastar más en maletas ‘buenas’ que presuntamente son para toda la vida. No lo son. Tras unos pocos años de trote por aeropuertos y carreteras, la mejor maleta se echa a perder. Mi opción personal es comprar el juego de maletas más barato en cualquier hipermercado y darle un retiro honorable para funciones de almacenamiento doméstico una vez que ha cumplido su misión.
Necesitarás un poco de todo, desde la camiseta de tirantes al forro polar
De acuerdo: la ropa de safari mola, y es cierto que los tonos caqui ayudan a disimular el polvo que se te pegará por todo tu ser. Pero eso es todo con respecto a los atuendos especializados. Si te gusta imaginarte de safari como uno de los personajes de ‘Mogambo’ o ‘Memorias de África’, sería mejor que pensaras en las persecuciones de coches por las calles de San Francisco en ‘Bullit’. Durante el safari pasarás la mayor parte de tu tiempo cabalgando carreteras salvajes y estampando tus cuartos traseros contra el asiento de un vehículo, así que te interesa evitar la ropa ajustada y elegir en su lugar algodón o lino sueltos. Sí, hay quien prefiere la ropa deportiva, pero eso es tan ordinario.
Si ya has leído la página sobre el tiempo, a estas alturas sabrás que Kenya puede ser un lugar frío de noche y en las madrugadas. Desde tu ‘game drive’ (dícese de los recorridos para ver animales) de primera hora hasta el mediodía, el sol puede marcar una gran diferencia, por lo que es aconsejable vestir a capas que puedas quitarte cuando el sol empiece a apretar. Los pantalones con perneras desmontables pueden ser muy prácticos, y necesitarás un jersey grueso o forro polar para esas horas heladoras. Otra razón para cubrir tus brazos y piernas después del atardecer es evitar las picaduras de mosquito. Y no dejes de añadir algo de ropa térmica si visitas Aberdare o el Monte Kenya. Los lodges de montaña como Treetops y The Ark proporcionan mantas.
Dicho esto, asegúrate también de incluir tu ropa más fresca. El sol de mediodía puede ser abrasador en lugares como Samburu o Tsavo, donde querrás tener a mano tus pantalones cortos y camisetas de tirantes. Y no olvides tu traje de baño, ya que muchos lodges tienen piscina.
El código de vestimenta para la cena de los antiguos safaris ya no se aplica en la mayoría de los lodges, donde puedes vestir como te apetezca en todo momento.
La mayoría de los visitantes llevan un sombrero o gorra, y sin embargo este complemento es en realidad casi inútil, ya que pasarás largas horas dentro de un vehículo. En cambio, si eres mujer encontrarás mucho más práctico llevar un pañuelo, bandana o shesh para cubrirte el pelo, ya que de lo contrario acabará cada día totalmente impregnado de polvo y endiabladamente enredado. Estas prendas son también útiles para cubrirse la nariz y la boca al circular por carreteras polvorientas.
Por último, incluso en la estación seca te puede sorprender algún chaparrón, sobre todo en Masai Mara, en las montañas y en la costa. Incluye en tu equipaje un chubasquero, capa de agua o poncho.
A no ser que viajes a pie, simplemente lleva unos zapatos cómodos
Ava Gardner en ‘Mogambo’. MGM Igual que en el caso de la ropa, no necesitarás unas auténticas botas de safari, y ni hablar de calzado especializado de senderismo, a menos, claro está, que realmente planees sacarle partido. Dicho esto, si simplemente quieres caminar con estilo, las botas Bata son un clásico del safari, aunque también puedes encontrar calzado técnico con un ‘look’ más deportivo.
La regla básica para el calzado es llevar aquello que te resulte cómodo para ir sentado dentro de un vehículo y para caminar distancias cortas, ya que el safari estándar no exige largas marchas a pie. Una suela gruesa es obligatoria, ya que mantendrá tus pies a salvo de las duras y puntiagudas espinas de acacia esparcidas por el suelo.
Incluye al menos un segundo par de calzado cómodo, tipo sandalias o flip-flops, para esas tardes perezosas tomando una copa en el bar del lodge o junto a la piscina. Uno de los grandes placeres de la humanidad es quitarse los zapatos al llegar a casa, y en un safari tendrás oportunidades para disfrutarlo con fruición.
Ahora, uno para las chicas. Tal vez las sandalias de tacón alto de Ava Gardner en ‘Mogambo’ no fueran la elección más probable para un safari. Pero si eres de la clase que te gusta vestirte para cenar y quieres lucir sandalias, y utilizas un repelente de mosquitos que contiene DEET, asegúrate de que tus zapatos no están hechos de plástico, ya que el DEET funde el plástico.
Los prismáticos son esenciales, pero no los escojas demasiado potentes
John Wayne en ‘Hatari!’. Paramount Pictures No importa si conduce otro; te gustará saber dónde estás y qué estás viendo. En tu librería online favorita podrás comprar mapas, guías de Kenya y guías de campo de safari.
Para encontrar mapas de los parques nacionales y reservas, que sin duda necesitarás si conduces tú mismo, deberás esperar a llegar a Kenya. Están disponibles en algunos accesos a los parques, pero es mejor no confiar en ello. Harás mejor en comprarlos allí donde los veas, por ejemplo en las tiendas de los lodges o en las librerías de Nairobi. Para algunos parques existen dos o incluso tres mapas diferentes publicados. Cómpralos todos; no siempre son precisos.
Incluye en tu equipaje un par de prismáticos para ti. Esto significa que cada persona debe llevar los suyos, ya que habitualmente no hay tiempo para recalibrarlos a la vista de cada uno. Los binoculares se describen mediante dos cifras, por ejemplo 8×40. El primer parámetro corresponde al aumento (8x) y el segundo al diámetro del objetivo en milímetros (40 mm). Los diámetros mayores dan una imagen más nítida y brillante. Difícilmente necesitarás un aumento mayor de 10x, y los más
potentes vibrarán demasiado al sostenerlos a pulso. Los prismáticos para la observación de fauna suelen estar en el rango de 8×40 a 10×50. Los que yo utilizo son unos Bushnell 10×42 resistentes al agua y a la niebla.
Las linternas y/o luces frontales son útiles en muchas situaciones e imprescindibles si viajas por tu cuenta, sobre todo para la acampada. Pero incluso si eliges un safari de agencia harás buen uso de ellas, ya que en algunos lodges la electricidad está racionada. Lleva pilas de repuesto y añade algunos palos de luz química si planeas acampar.
Si conduces tú mismo, es esencial un GPS. Los mapas de los parques no siempre son fieles a la realidad y es fácil perderse. Elige un dispositivo del tipo ‘outdoor’, de campo o montaña, preferiblemente Garmin o Magellan. Aquí en Kenyalogy encontrarás cientos de puntos de ruta gratuitos de Kenya para cargarlos en tu aparato. Pero incluso si llevas un GPS o el mejor ‘smartphone’ del mercado, hazte con una simple brújula magnética. Puede salvarte el día cuando todo lo demás falla.
Respecto al equipo de acampada, no es preciso llevarlo todo desde casa. Dados los estrictos límites de peso que aplican las compañías aéreas, puedes librarte de algo de carga si compras algo de tu material in situ (por ejemplo cacharros para cocinar) en los supermercados de Nairobi como Uchumi y Nakumatt. En las tiendas más grandes, como el Nakumatt Mega en Uhuru Highway enfrente del estadio Nyayo (ver mapa), encontrarás también latas de Camping Gaz.
Finalmente, si acampas, recuerda que tendrás restringido el acceso a la corriente eléctrica. Asegúrate de llevar cargadores para el coche de tus aparatos esenciales, como el teléfono móvil y el GPS. (Información Kenyalogy).
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